Cruce de fronteras: Malena Santillana en revista Somos

En septiembre de 2010, la revista Somos, suplemento dominical de El Comercio, publicó el artículo “Cruce de fronteras”, dedicado a la artista Malena Santillana con motivo de la presentación de su muestra “Entre dos mundos”en el Museo Pedro de Osma, en Barranco.

La nota presenta a Santillana como una artista multifacética y cosmopolita, cuya obra se construye a partir de un largo recorrido personal y geográfico. Entre dos mundos reúne una colección de cuadros —incluidos borradores y bocetos— y trabajos en video, en los que la artista relata un viaje que va de París a Iquitos, integrando experiencias, memorias y referencias culturales diversas.

El artículo subraya el carácter transcultural de su producción, marcada por la mezcla de símbolos locales de su infancia amazónica —como tejidos tradicionales y referencias a la selva— con íconos universales de la cultura contemporánea. En sus obras conviven elementos tan disímiles como la Torre Eiffel y el logotipo de Coca-Cola, articulados mediante una estética que combina hiperrealismo y una pintura orientada a la utilización de códigos visuales globales.

La publicación destaca que la serie expuesta está compuesta por 17 cuadros, desarrollados a lo largo de dos años, y surgidos a partir de experiencias personales recolectadas en viajes por distintos países de Europa, América Latina, Medio Oriente y Estados Unidos. Este proceso convierte la obra en una suerte de peregrinación visual, en la que cada imagen funciona como un punto de encuentro entre culturas.

En el texto también se aborda el uso del cuerpo humano como eje central de la obra. Los cuerpos, a piel viva, aparecen como portadores de una identidad universal que trasciende lo social, lo cultural y lo religioso. Según se señala, el desnudo en su trabajo no busca la sensualidad, sino representar al ser humano despojado de máscaras y códigos impuestos.

La nota resalta, además, la dimensión crítica de la exposición, en la que Santillana reflexiona sobre el consumismo, la postergación de la mujer y el olvido de los pueblos amazónicos. En formato de video, la artista presenta obras como Everybody everywhere y One sided love, que abordan la huella del consumo en la sociedad contemporánea y los encuentros y desencuentros de los grupos humanos en contextos de conflicto.

Finalmente, Somos sitúa Entre dos mundos como una muestra íntimamente ligada al Perú, no solo por el origen de la artista, sino por la manera en que su obra articula identidad, memoria y desplazamiento, proponiendo una lectura sensible y crítica del mundo globalizado.